Nuestra Filosofía Educativa

Tomamos como premisa para el desarrollo de este proyecto educativo que está en proceso, los estudios previos y de investigación que han profundizado en la situación socioeconómica y estructural de las comunas (asentamientos irregulares) ubicados en el municipio de Soacha, Cundinamarca-Colombia. Teniendo en cuenta los altos niveles de pobreza y de violencia intrafamiliar, interpersonal y colectiva que presenta esta comunidad; hemos diseñado un modelo pedagógico a medida, avalado a partir de las investigaciones científicas sobre la pobreza, la violencia y el impacto negativo en la persona y en su desarrollo.

Con este objeto, nuestro modelo integra los conocimientos de la comunidad científica con las visiones culturales y sociales tradicionales, que la ciencia está refrendando. Así, abriremos diversos espacios en nuestra comunidad educativa para la meditación, el tai-chí, el yoga, las artes marciales, la cestería, la cerámica, el tejido, la danza, la pintura, la siembra, la medicina y otras áreas del conocimiento.

Nuestro objetivo es el desarrollo integral del alumnado. Por ello pretendemos cubrir y en la medida de nuestras posibilidades, además de las necesidades fisiológicas de protección y alimentación, las necesidades afectivas, las necesidades cognitivas y la necesidad social. Ofreceremos una educación inclusiva, equitativa y de calidad que desarrolle un proyecto educativo que dé prioridad al manejo de las emociones, las aptitudes, los valores, la relación con el otro y el trabajo del tejido comunitario; que tenga presente el territorio, la historia, la cultura, la tradición y la identidad. Nuestra finalidad es la de potenciar el desarrollo de aptitudes y competencias individuales como la responsabilidad, la autonomía personal y la seguridad en sí mismo, como base del crecimiento de cada educando y con el propósito de propiciar el surgimiento de mujeres y hombres con desarrollo moral y principios éticos adecuados, que puedan convertirse en fuente de un cambio colectivo.

Con el fin de cumplir nuestros objetivos, nuestro reto será el trabajo a realizar con los maestros. A través de nuestra filosofía educativa promoveremos un cambio de paradigmas y de visiones en la manera como se aborda a los niños y niñas en lo que tiene que ver con sus vidas y especialmente sobre sus posibilidades y potencialidades, en todos los ámbitos de su realidad personal. Somos conscientes que para la gran mayoría de los niños de esta zona, el profesor/a ejerce de “segunda oportunidad”, para que puedan crear lazos de apego seguro con un adulto que pueda mostrarse sensible y atento a sus necesidades. Por esta razón, necesitamos que las y los maestros sean conscientes del impacto que producirán en cada niño y niña, pero entendiendo que la principal tarea no es que ellas y ellos encuentren en la periferia sus refuerzos, sino que, mediante un trabajo interior, afiancen la autoestima y logren su autonomía.